Las declaraciones surgieron luego de una publicación periodística nacional que describía a la producción ovina patagónica como una actividad en retroceso y vinculaba el abandono de campos con una recuperación natural de los ecosistemas. “Nos pareció una mirada unidimensional. No vemos incompatibilidad entre producir y conservar biodiversidad”, expresó Cittadini..
El referente del INTA reconoció que la ganadería ovina atraviesa una crisis histórica vinculada al sobrepastoreo, los costos productivos y las dificultades ambientales, aunque aclaró que existen establecimientos que lograron mejorar el manejo de los pastizales y sostener buenos índices productivos.
Por último, el director regional del INTA se refirió al crecimiento de la población de guanacos en Chubut y Santa Cruz y confirmó que en Santa Cruz ya existe un plan de manejo provincial que permite el aprovechamiento sustentable de la especie mediante esquila y faena controlada. Sin embargo, aclaró que esos modelos no pueden trasladarse automáticamente a Chubut debido a las diferencias geográficas y productivas. “Las soluciones únicas no existen. Cada zona tiene complejidades distintas y requiere estrategias específicas”, concluyó.

