Según reveló Merino, el intendente en ejercicio lo llamó para ponerlo al tanto de un nuevo ofrecimiento que realizó la empresa «El 22» que por un lado amaga con cesar el servicio y por el otro se compromete a seguir por plazos cortos, que no superan la semana, exigiendo garantías para un contrato a cinco años cuyos requisitos nadie conoce.
Gerardo Merino recordó que «el contrato de concesión de la empresa está vencido desde el 2016, fecha desde la que se viene prorrogando, pero durante este tiempo jamás avanzaron en un nuevo proceso licitatorio».
Ahora, que la amenaza de terminar con la prestación se hace cotidiana, la actual gestión busca incluir al futuro gabinete en definiciones que no pueden asumir porque «nosotros no co-gobernamos» aclaró Merino.
Lo ideal para la futura gestión es que se logre un contrato de concesión hasta marzo próximo, de manera que puedan asumir y trabajar de inmediato en un contrato de concesión con el compromiso de que no se pierdan los puestos de trabajo de los choferes.

