El dirigente aseguró que una casa común, con poco nivel de consumo, tiene que afrontar facturas por los servicios de energía eléctrica y agua del orden de los 80.000 pesos.
Citó otros ejemplos, como el de una heladería que tendrá que pagar 380.000 y el ejemplo a la inversa, es decir de quienes tienen la casa desocupada y recibieron la boleta en el orden de los 40.000 pesos, sin haber consumido la potencia instalada.
Entre las razones del aumento, Pereira aseguró que fue clave la nueva modalidad de trasladar los aumentos que vienen de CAMMESA de manera directa a la facturación sin pasar por el Concejo Deliberante.
También cuestionó la extraña forma en la que Servicoop arregló una deuda con el sindicato de Luz y Fuerza pagando con terrenos a valor dólar aún sin que sea el total, por lo que la acreencia seguirá creciendo a pesar del desprendimiento patrimonial.

