El presidente de la cámara que nuclea a los trabajadores del sector, Nicolás Santos, explicó la situación crítica que tienen y que obedece a que solo les permiten capturar merluza y en una cantidad máxima de 150 cajones.
«Los números no están en rojo, están en violeta directamente» dijeron.
Entre las soluciones proponen que se les permita operar desde el puerto de Camarones, con lo que podrían trabajar mejor, tendrían resguardo frente a los temporales y estarían en condiciones de abastecer a las plantas pesqueras locales.
Cuestionaron además que tienen que afrontar el costo de los permisos de pesca que, para la realidad económica que tienen, son impagables.

