Darío James reconoció que «nos vinieron a ver los nuevos dueños para preguntarnos a nosotros qué podrían hacer allí», lo que lleva a deducir que la empresa Agropecuaria San José, de Entre Ríos, no compraron la estructura con fines productivos sino inmobiliarios.
El intendente lamentó que esa unidad productiva no vuelva a su trabajo tradicional y recordó que con esta son 3 las plantas que Gaiman perdió con el correr de los años.
Espera que al menos con la venta se consigan recursos económicos para indemnizar a los trabajadores que quedaron en la calle, alguno de los cuales se jubilaron y otros fueron absorbidos por la municipalidad.

