En ese contexto ubicó a la fuga de Darío «El loco» Cárdenas que se escapó durante una sesión con el psicólogo en un consultorio privado, en el centro de Trelew, al que fue llevado en patrullero desde la cárcel por disposición del juez.
Esta actitud de «mano blanda» se repitió luego con la autorización para que concurra a tratamiento psicológico Walter Lefipán, a quien el ministro catalogó como «un experto en fugas«, al igual que Fabián Sampietro.
Recordó que ninguno de ellos cuando estaban en libertad era de ir al psicólogo o de intentar educarse como lo piden ahora.
El mensaje que se baja a la sociedad es que tienen más derechos que el resto, incluso para conseguir turno.
Admitió que estas peleas cotidianas suelen provocarle un «cansancio absoluto» por el desgaste que implica avanzar un paso y retroceder por falta de una estrategia de seguridad común de todos los actores del Estado y de recursos.

