El cooperativista se defendió así de las quejas que formularon las autoridades municipales que interpretaron como «insensible» a la actitud de desenganchar a quienes roban energía por su condición humilde.
Lincheo aclaró que los enganchados de manera clandestina en los asentamientos del sector oeste «crecen cada vez más» y provocan inconvenientes en el resto del tendido y, como si fuera poco, se conectan con cables robados a la propia cooperativa en otros lugares.
De paso, acusó al intendente Gerardo Merino de tener un doble discurso porque por un lado le pide que actúe desenganchando a los clandestinos y por otro se lamenta.

