El comisario mayor Gabriel Araujo, jefe del Área Penitenciaria de la Policía del Chubut, sostuvo que la iniciativa es “positiva”, ya que permitirá “reducir y controlar la cantidad de celulares que ingresan a los establecimientos”, al tiempo que remarcó que se seguirá garantizando la comunicación de los internos mediante dispositivos controlados.
En ese sentido, explicó que actualmente se realizan requisas diarias en las unidades y que en procedimientos recientes se han secuestrado celulares no autorizados.
“Se incautan celulares y chips de manera constante, lo que evidencia el ingreso irregular de estos dispositivos”, indicó. Además, señaló que muchos de estos equipos son utilizados para cometer delitos como estafas y extorsiones.
Por su parte, el fiscal general de Puerto Madryn, Alex Williams, coincidió en la necesidad de avanzar con la regulación y afirmó que el uso de celulares en contextos de encierro está vinculado a múltiples investigaciones judiciales. “No es algo aislado, es habitual. Tenemos casos que incluso han terminado en condenas por delitos cometidos desde unidades carcelarias”, aseguró.
Williams agregó que este tipo de investigaciones presenta dificultades, especialmente en pabellones compartidos, donde es complejo identificar al autor del hecho, y remarcó que en muchos casos existe colaboración externa para concretar las maniobras, especialmente en el manejo del dinero.
Asimismo, destacó que el incremento de estos delitos se dio a partir de la pandemia, cuando se flexibilizó el uso de dispositivos para garantizar la comunicación de los internos. “A partir de ahí hubo un crecimiento exponencial”, explicó.

