La subsecretaria de Conservación de Áreas Protegidas, Nadia Bravo, explicó que entre abril y mayo comienzan a observarse los primeros ejemplares, incluso algunas hembras ya gestadas, mientras los machos empiezan a ocupar el golfo para dar inicio al ciclo reproductivo.
“Es algo que viene ocurriendo hace varias temporadas. Cada año se adelantan un poco más y eso nos obliga a analizar también la fecha de apertura oficial de la temporada turística de avistaje, que habitualmente comienza en junio”, señaló.
Desde el organismo remarcaron que la aparición temprana de ballenas en Chubut genera un fuerte impacto promocional y despierta el interés inmediato de turistas, operadores turísticos y vecinos. Sin embargo, insistieron en la necesidad de respetar los tiempos biológicos de la especie y mantener estrictos cuidados en su observación.
Bravo señaló que por ahora, el avistaje embarcado en Puerto Pirámides aún no está habilitado oficialmente, por lo que la recomendación es disfrutar de su presencia desde puntos costeros habilitados, como El Doradillo y otros miradores naturales de la provincia.

