Oliva cree que la pelea judicial «será larga» y podría concluir en algún juzgado que centralice las decenas de casos que se dieron en el país.
El dirigente definió a la situación como «una espada de Damocles» que tienen encima los cuarteles y que si cae le provocará una herida mortal a las entidades que perderán su principal fuente de financiamiento.

