Indicó que la ley, que lleva el nombre de su hijo, establece la obligatoriedad de enseñar seguridad del paciente y humanización de la medicina en todas las universidades, así como la verificación y control de la capacitación de los profesionales de la salud. También promueve auditorías y la notificación de eventos adversos para aprender de los errores y evitar futuras tragedias.
Covelli, quien representa a una ONG compuesta por 400 familias afectadas por la mala praxis, destacó la importancia de esta ley para proteger la vida y la salud como derechos humanos fundamentales.

