La fiscal de la Unidad Especial de Ambiente y Maltrato Animal, Florencia Gómez, calificó el hecho como “muy grave” y remarcó que no solo se atentó contra la vida de los animales, sino también contra la salud pública debido al químico utilizado.
Indicó que el producto empleado se encuentra prohibido en Argentina desde 2018 debido a su alta peligrosidad.
Gómez sostuvo que durante la audiencia la defensa intentó desvincular al acusado del hecho argumentando que no existían elementos probatorios suficientes, aunque aseguró que la investigación cuenta con numerosas evidencias.
“Obviamente que intentó en todo momento desvincular al imputado de la acción, alegando que no teníamos elementos suficientes. Tenemos muchísimos elementos que ubican a esa persona en el lugar del hecho, en el momento del hecho”, afirmó Gómez.
Por último, la fiscal señaló que aún no hay fecha para el juicio, ya que las partes fueron notificadas recientemente de la elevación de la causa.
La Unidad Fiscal solicitó una pena de cuatro años de prisión para el acusado, mientras que la querella, representada por el abogado Romano Cominetti, requirió una condena de cinco años y tres meses.

