La pesquisa tiene como sospechosos al secretario general de ATE, Guillermo Quiroga y a su ex esposa y ex dirigente del gremio, Mirta Simone.
La investigación apunta al presunto delito de defraudación.
La denunciante, ex secretaria de finanzas de ATE Claudia Barrionuevo, valoró que luego de tantas idas y vueltas se haya concretado el inicio de la investigación que en idioma clásico sería el procesamiento por haber transferir fondos de las cuentas oficiales del gremio a sus cuentas personales.
Para Barrionuevo eso ocurre por la falta de controles que el propio Quiroga logra al manejar de manera unipersonal el gremio y evitar así mostrar las cuentas ante los cuerpos orgánicos de los fondos sindicales.
Recordó que esas transferencias de mucho dinero se dieron justamente cuando el grueso de los empleados provinciales pasaban penurias cobrando el sueldo de manera escalonada.

