El magister en Finanzas e integrante del Observatorio Económico de la Universidad de la Patagonia analizó el faltante de naftas que se ocasionó en los últimos días.
Como primera conclusión explicó que “no hay razón cierta para que esto haya ocurrido desde lo productivo” y señaló que el problema pasó por una razón económica o de rentabilidad.
Planteó el atraso de precios tanto a nivel mayorista como en el surtidor y habló del aprovechamiento de una coyuntura, vinculada a lo electoral.
“Si no hay un ajuste de precios cercano esa pérdida entre lo que importo y lo que vendo a un valor que no me da la rentabilidad que espero a las operadoras les conviene vender todo el crudo que pueda al exterior y lo que sobra a la refinería, pero stockeó crudo en el yacimiento, no lo mandó a refinar porque dentro de unas semanas el precio iba a ser otro”.
Jones agregó que “ningún actor busca perder en el negocio” y marcó que todo estuvo vinculado al momento electoral, ya que de lo contrario el incremento en el surtidor hubiese aparecido por el fuerte retraso que existe.
Evaluó que a partir de ahora se discutirá un nuevo acuerdo de precios probablemente por otro mes.
El economista remarcó que Argentina tiene stock suficiente para abastecer al mercado interno y señaló que es muy distinta la situación del país y su modelo económico con lo que ocurre en Venezuela, donde se dieron recurrentes crisis de desabastecimiento de combustibles siendo un país productor.

