«Me resistí a que me quite la mochila pero el ladrón logró sacarme el teléfono y se dio a la fuga» explicó en su relato Fabiana Almonacid, quien se lamentó porque pidió auxilio a los gritos y nadie respondió.
La joven madre asegura que teme ir a su lugar de trabajo sobre todo en un tramo de esa calle porque se observa la junta de chicos que permanecen en la calle pero, como contrapartida, no se ve a ningún patrullero o unidad de la guardia urbana.

