El responsable del organismo explicó que la vivienda aparentemente no estaba siendo ocupada y tampoco contaba con los servicios básicos de luz y gas.
Asensio señaló que el adjudicatario habría presentado un escrito en el que manifestó que había prestado la casa, aunque todavía debe presentarse para efectuar su descargo formal. Además, mencionó que los vecinos denunciaron situaciones irregulares dentro del inmueble y presuntos robos, hechos que se encuentran en el ámbito de la Justicia.
Al referirse a las obligaciones de quienes reciben una vivienda del IPV, Asensio recordó que los inmuebles deben ser habitados de manera permanente por el grupo familiar adjudicatario. En ese sentido, precisó que no está permitido prestarlos ni alquilarlos.
También explicó que, ante cambios en la situación familiar, como un divorcio, un fallecimiento o la necesidad de viajar durante un período prolongado, los titulares deben acercarse al organismo para informar lo ocurrido y recibir asesoramiento legal.
En determinados casos, indicó, el IPV puede autorizar que la vivienda permanezca desocupada durante un tiempo establecido, siempre que exista una razón justificada y la situación haya sido comunicada previamente.
Consultado sobre la posibilidad de quitarle la casa al adjudicatario y reasignarla a otra familia, Asensio sostuvo que esa no es la intención inicial del organismo.
Explicó que primero se busca que el titular se presente, explique lo sucedido y permita evaluar las circunstancias del caso. A partir de esa instancia, se analizarán las actuaciones y se determinarán los pasos a seguir.

