Así lo señaló Javier Mariño, jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA en El Hoyo.
“El fuego se extendió por muchos frentes y durante varios días fue una situación muy tensa, con altas temperaturas, viento y ráfagas que reactivaban los focos”, indicó el técnico, al recordar que en pocos minutos las llamas avanzaban varios kilómetros.
Mariño explicó que las lluvias registradas a mitad de semana permitieron llevar alivio a la región, aunque advirtió que el pronóstico de altas temperaturas para los próximos días mantiene el alerta.
“Vamos a tener días de hasta 38 grados, lo que nos preocupa mucho”, sostuvo.
En cuanto a la asistencia, señaló que desde el INTA, junto a municipios y otros organismos, se trabaja con productores y familias afectadas, principalmente con la entrega de fardos, reparación de sistemas de agua y atención veterinaria.
“Muchos animales sufrieron quemaduras y requieren curaciones y antibióticos para evitar infecciones”, explicó.
Finalmente, remarcó que la recuperación demandará tiempo: “Este fue un incendio que atravesó zonas productivas y pobladas, con pérdidas muy importantes. El acompañamiento va a ser largo”.

