El comisario inspector Gabriel Araujo, jefe de la unidad regional, explicó que al intervenir personal policial encontró un boquete de pequeñas dimensiones en un sector que da a una oficina en desuso.
En ella había una caja fuerte forzada, pero el elemento no guardaba ningún valor porque estaba sin utilidad.
Por esa habitación se llegaba a una antesala y finalmente al banco, describió el uniformado.
En el lugar se halló que el sensor de la alarma estaba tapado y al realizar la recorrida por las bóvedas, junto con la encargada de la entidad, se descartó que haya habido faltantes.
En el interior del edificio la policía secuestró colillas de cigarrillos y varias huellas de calzado que serán analizadas por personal de criminalística que intervino junto a la brigada de investigaciones local.

