Por eso no estuvo en el último lanzamiento de la temporada de ballenas que se hizo en un hotel de Puerto Madryn, para no convalidar con su presencia lo que interpretó como «un atropello».
Recordó que históricamente el lanzamiento se hacía desde Puerto Pirámides, el único lugar desde donde se embarca para el avistamiento, pero desde hace algunas temporadas Puerto Madryn se apropió de ese sello y los desplazó.
Acusó al gobierno del Chubut, a los hermanos Gustavo y Ricardo Sastre, y al ministro de turismo y áreas protegidas, Leonardo Gaffet, a quien calificó como «un títere».
Irónico advirtió que, si siguen así, se van a adueñar también de los pingüinos de Punta Tombo.
Las declaraciones de Gandón fueron formuladas en un contexto de reproches a la falta de inversión del Estado chubutense en su comunidad que se traduce en permanentes cortes de energía, por lo cual está realizando ingentes trámites ante la autoridad provincial, en especial frente al ministro de infraestructura Gustavo Aguilera.

