Raúl Ferrero, intendente de Gaiman, adelantó que la suya será una campaña de recorrida por los barrios y las asociaciones vecinales, sin actos ni publicidad en la calle. Según explicó Ferrero, en esta elección solo se elige intendente y la localidad permite llegar a todos los rincones con contacto personal. Las fuerzas de la alianza que lo respalda todavía no se reunieron para definir cómo la organizan.
El plazo es lo que le marca el límite a lo que puede ofrecer. Ferrero sostuvo que en poco menos de un año es materialmente imposible ejecutar una obra, y que en cambio apunta a dejar gestiones avanzadas para quien continúe después.
Sobre su situación institucional, Ferrero rechazó el término interino y recordó que el Concejo Deliberante lo designó y le tomó juramento, según el procedimiento que fija la carta orgánica. Esa misma carta orgánica, agregó, habilita dos mandatos consecutivos pero no define si este tramo corto cuenta como período a los efectos de una reelección. Aclaró que esa lectura es propia y que no la hicieron especialistas.
La principal demanda del pueblo, dijo, es infraestructura de servicios. Ferrero explicó que Gaiman crece de manera sostenida y que hay barrios periféricos sin gas y sin cloacas, porque la red se proyectó para el casco céntrico y algunos sectores aledaños. Varios de esos proyectos ya fueron elevados a la provincia, porque el municipio no puede financiarlos con recursos propios. De los otros tres candidatos, Ferrero dijo conocer a todos como vecinos, y con mayor trato a la concejal con la que compartió el Concejo Deliberante. No espera una campaña áspera. “Todos me parecen aptos para representar a la comunidad”, afirmó.

