La directora del establecimiento, Nélida Escudero, indicó que la institución cuenta con una matrícula de 320 alumnos y suma este año la orientación en Informática junto a la tradicional de Educación Física.
Además, repasó los avances edilicios para transformar el establecimiento en un espacio de jornada completa y tiempo extendido, proyecto impulsado junto al área educativa y que responde a la creciente necesidad comunitaria del servicio alimentario.
En este contexto, las autoridades supervisaron la finalización de la obra de la cocina, infraestructura clave para la puesta en marcha del comedor escolar.
Tras la reunión, Gerardo Merino se comprometió a donar una cocina industrial de seis hornallas para equipar el espacio, el cual complementará el servicio de copa de leche que funciona desde hace años a través del programa Nutriendo Chubut.
La comunidad educativa prevé inaugurar las instalaciones a la brevedad para comenzar el próximo ciclo lectivo garantizando tanto el desayuno como el almuerzo a todos los estudiantes.

