La Compañía de Riego del Valle completó la primera etapa de carga de los canales principales norte y sur, junto con distintos secundarios vinculados especialmente a las zonas productoras de cereza. Adrián Contreras, gerente general de la entidad, explicó que durante el invierno se mantuvo el río en un caudal mínimo de 10 metros cúbicos por segundo para preservar las reservas del embalse y que ahora fue necesario solicitar un caudal adicional para atender las primeras necesidades productivas.
La prioridad estuvo puesta en los productores cereceros, que utilizan el agua durante septiembre para proteger las plantaciones frente a las heladas tardías. Contreras indicó que durante las próximas semanas continuarán las tareas de limpieza y carga progresiva del resto del sistema y estimó que hacia finales de septiembre todos los canales estarán operativos.
En un contexto de emergencia hídrica, el gerente advirtió que todavía existen importantes necesidades de infraestructura. Apenas el 10% de los canales del Valle cuenta con revestimiento de hormigón, mientras que el 90% restante corresponde a estructuras de tierra, muchas con más de un siglo de antigüedad y pérdidas por infiltración. También planteó la necesidad de renovar maquinaria: algunas de las grandes dragas utilizadas por la compañía tienen más de 70 años.
Otra de las medidas será avanzar en el uso del agua de los canales para abastecimiento y potabilización de las ciudades, una modalidad que Gaiman utiliza desde hace años. Trelew ya construyó su toma y podría comenzar a utilizarla progresivamente esta temporada, mientras Madryn y Rawson trabajan en alternativas similares. Contreras destacó que tomar el recurso desde los canales resulta más eficiente, requiere menos bombeo y permite contar con agua con menor carga de sedimentos cuando baja el nivel del río.

