De esa forma tomó distancia del resultado electoral que se produjo para la categoría gobernador, porque el armado de las listas quedó en manos de los candidatos Juan Pablo Luque y Ricardo Sastre.
Tampoco se hizo cargo de las elecciones del 13 de agosto porque las listas, en ese caso, fueron digitadas a nivel nacional.
Por eso compartió los términos de la renuncia que presentó a su cargo la vicepresidenta del PJ, Ana Amato, quien se lamentó porque están obligados a hacerse cargo de una derrota en la que no tuvieron ninguna participación.
Prometió entregar el mandato una vez que se convoquen a elecciones internas para elegir autoridades partidarias el 20 de diciembre.
Y consideró un error haberse aliado con el gobierno provincial argumentando que todo lo que venga de allí era poco menos que piantavotos.

