Sin embargo, una vez realizado el gasto y el trastorno que la obra produjo, la dificultad persistía por lo que recurrió nuevamente a la empresa donde le dijeron que en realidad la solución no era esa sino una acometida mucho más importante que, por los costos, no tenían en vista realizar.
Sanz admitió su perplejidad ante la respuesta porque no solo no le aportan una solución sino que lo invitan a que se resigne con las pestilencias que salen de las cañerías y no solo eso, a que cada vez que vayan a su propio baño las aguas servidas salgan por los sumideros internos, es decir que «vuelvan» porque no tienen cómo salir.
En nombre de la municipalidad respondió el delegado ante la cooperativa de servicios públicos, Fabián Gómez Lozano, quien explicó que el problema está en otro tramo de la red cloacal que, al estar obturado, tapona al resto y por eso las aguas no fluyen y permanecen al nivel de desborde.
Adelantó que la solución que se procura es un envainado de la red que está colapsada, en un tramo de poco más de 100 metros que coincide, justamente, con la cuadra de la municipalidad de Trelew, sobre la calle Rivadavia.
Esa obra, que por magnitud y costo es mucho más aconsejable que romper todo para colocar una cañería, se tomó como prioridad para lo cual se busca un presupuesto que está en trámite, con «un mail que esperamos que nos responda» explicó Gómez Lozano, quien señaló al fin de semana largo como el factor que demoró un poco la respuesta.

