El funcionario, en diálogo con Radio Chubut, reveló que estaban en marcha la construcción de 600 casas, pero la mitad se paralizó por la interrupción del financiamiento nacional.
Estébez admitió que esta situación lleva a un problema adicional que es el temor de ocupación por parte de los adjudicatarios que ven que la vivienda avanzó hasta un punto y prefieren meterse como sea antes de que sean usurpadas.
En lista de espera hay 30.000 anotados, número que el Contador Estévez calificó como «histórico», lo que lleva a interpretar que muchos necesitados de vivienda social ni siquiera se anotan.
Consultado puntualmente sobre las 95 viviendas de Rawson cuya calidad fue cuestionada por los vecinos ya que a los pocos días de ser entregadas presentaban severos problemas en la construcción, el titular del IPV lo adjudicó al sistema de «steel framing» sobre el cual, según reveló, no hay mucha práctica y por eso se deslizaron los errores que se están corrigiendo.

