A propósito del acto, el presidente del Instituto de Asistencia Social, Luis María Aguirre, quien es vecino de Esquel y asistió a la ceremonia, se mostró sorprendido por el tono del intendente Ongarato quien parecía más preocupado por dejar en claro que va por la reelección que otra cosa.
También se mostró asombrado por las críticas que le hizo a los gobiernos provinciales y nacionales que en rigor son los únicos que hicieron aportes para el crecimiento de Esquel.
En tal sentido Aguirre puso el ejemplo en la obra más importante que es la captación de agua potable por más de 2.000 millones de pesos que está pensada para abastecer a 60.000 habitantes de Esquel y que fue gestionada por la cooperativa, tramitada por la provincia y financiada por nación; con cero participación de la municipalidad.
Para Aguirre, Ongarato en realidad está más preocupado por seguir en el gobierno y disputar poder interno con el PRO que otra cosa.
Y reconoció que «sería un orgullo para mí» ser intendente de Esquel, aunque no lo tiene decidido.

