
Así lo interpreta Marcos Pirola, presidente del club de ajedrez Capablanca, en diálogo con Radio Chubut.
El joven profesor, quien comenzó con un humilde taller municipal, logró junto con sus compañeros de afición constituir una organización con reconocimiento legal y hoy están en condiciones de organizar un torneo de hasta 70 participantes, cuando al principio tenían apenas un puñado de tableros.
Pirola dice que para el ajedrez no hay edad y la idea siempre es la de ampliar la base social donde siempre se descubren talentos, algunos de los cuales con proyección nacional e internacional.

