«Dictó 40 sentencias condenatorias, todas contra nuestra empresa, en lo que claramente es un copia y pegue porque son iguales los argumentos» explicó indignado el empresario hispano-argentino quien sostuvo además que las condenas son de inmediata ejecución.
El cuestionamiento mayor es por la nueva modalidad de castigo que tienen, apuntando ahora a la interdicción de las embarcaciones que quedan preparadas para salir pero sin la posibilidad de hacerlo, lo que representa una pérdida enorme para los propios trabajadores.
Álvarez Castellano describió que hasta no hace mucho la modalidad era la exigencia de la multa o el resarcimiento por la vía del embargo de las cuentas bancarias, pero ahora directamente le amarran el barco al muelle sin poder salir, como ocurrió recientemente con el barco «Barreiro» de la flota amarilla que opera desde Puerto Rawson.
Entre los fallos en su contra, citó a modo de ejemplo que una condena a pagar 13 millones se transformó, al poco tiempo, en 260 millones gracias a la utilización de un cálculo de intereses que no resiste ningún criterio.
Como dato llamativo, sostuvo que las causas que rápidamente encuentran un resultado favorable para los demandantes son las patrocinadas por el abogado Diego Martínez Zapata, con fuertes vinculaciones profesionales, políticas y empresariales, según detalló.

