Jure admitió que el estudio existente era para dragar hace unos años, pero es imprescindible actualizar la información en una «adenda» que se solicitó y todavía no fue respondida.
De tal manera que, si existiera la disponibilidad económica de arrancar hoy mismo la obra, no se podría hacer.
El ministro de Ambiente, en diálogo con Radio Chubut, reconoció además que hacen falta los estudios de suelo para determinar si en el sedimento a sacar del lecho existen elementos contaminantes, no solo en la superficie sino en la profundidad.
De ser así, el refulado no se hará sobre la playa como se pensó en un principio sino que debería volcarse en otro lugar, lo cual provocaría no solo una notable demora sino también un aumento en los costos propios de la obra.

