“No es un crédito convencional, es un mecanismo de corto plazo para atender urgencias”, aclaró.
En ese sentido, remarcó que el instrumento no implica un endeudamiento estructural, sino una solución ante desfasajes temporales entre ingresos y egresos. Sin embargo, reconoció que su utilización refleja una situación compleja en las finanzas municipales, vinculada a la caída de la recaudación y la crisis económica.
Además, indicó que el municipio ya venía utilizando esta herramienta con el Banco del Chubut y que ahora se amplía la posibilidad a otras entidades financieras, tras cambios en la operatoria. También advirtió que el pago de salarios se viene realizando de manera escalonada, lo que evidencia las dificultades actuales.
Por último, González sostuvo que la prioridad es garantizar el funcionamiento del Estado y el cumplimiento con los trabajadores. “El objetivo es evitar que se corte la cadena de pagos y sostener la economía local en un contexto muy difícil”, concluyó.

