En diálogo con Radio Chubut, Galvarino Ibáñez, referente de la institución, explicó que la campaña permitió garantizar el funcionamiento del comedor por aproximadamente dos semanas, aunque aclaró que la situación continúa siendo delicada.
«Íbamos a suspender la entrega de viandas porque no llegábamos a completar la comida de cada día. La gente respondió de una manera increíble y eso nos permitió seguir adelante», expresó.
Actualmente el comedor entrega entre 60 y 120 viandas diarias, lo que implica un importante consumo de alimentos. Según detalló, en cada jornada utilizan entre 15 y 17 paquetes de fideos, alrededor de 10 kilos de arroz, además de verduras, papas y cebollas.
Ibáñez recordó que hasta diciembre de 2025 recibían un aporte del Registro Nacional de Comedores y Merenderos (RENACOM), dependiente del Ministerio de Capital Humano. Esa asistencia consistía en una tarjeta destinada exclusivamente a la compra de alimentos, cuyos gastos debían rendirse con facturas y registros de los beneficiarios.
Sin embargo, desde enero dejaron de percibir ese apoyo y esperan que el programa vuelva a habilitarse durante agosto.»Con ese aporte podíamos comprar toda la mercadería del mes y ofrecer comidas más completas, incluso con frutas y postre. Desde que se cortó, tuvimos que volver a depender de la solidaridad de la gente», indicó.
Además de las viandas, el comedor también brinda ayuda a familias en situaciones de urgencia mediante la entrega de cajas de alimentos, ropa, muebles y electrodomésticos donados.
Ibáñez explicó que las donaciones económicas también son fundamentales para afrontar gastos que no cubre el programa nacional, como gas, electricidad, internet, artículos de limpieza y combustible para retirar donaciones. Incluso reveló que mantienen una deuda cercana a 800.000 pesos con un proveedor de verduras.
Finalmente, agradeció el acompañamiento de la comunidad e invitó a quienes deseen colaborar a acercarse personalmente al comedor para conocer el trabajo que realizan.

