Se trata, en definitiva, de un sistema híbrido de teletrabajo que combina la presencialidad con el trabajo remoto en el Poder Judicial.
La acordada fue cuestionada por los colegios de abogados de Comodoro Rivadavia y de Puerto Madryn.
A propósito de este último, su presidente, Gustavo Adrián Cruz, consideró que en sí mismo es injusto puertas adentro del propio poder porque habrá quienes deberán estar presentes y otros que, desde sus casas, harán el trabajo.
Pero en medio están los justiciables y los propios abogados que hacen las tramitaciones quienes ya no tendrán la garantía de contar en su despacho con el funcionario o de tener acceso «cara a cara» con los propios empleados que saben sobre la marcha de los expedientes.
Cruz, en diálogo con Radio Chubut, explicó que el sistema no es muy claro y complica sobre todo en el fuero civil, que está en plena transición.

