El hecho fue confirmado por el subcomisario Gabriel Casalnuovo, que intervino por cuestiones de jurisdicción.
Los bomberos actuaron en principio por lo que se presumía como un incendio de pastizales, ya que la casucha se encontraba en plena zona descampada.
Pero al actuar se encontraron con dos cuerpos sin vida.
Se trata de dos masculinos, de aproximadamente 60 años de quienes solo se supo los apellidos Colinecul y Cáceres.
Sobre las razones que motivaron el incendio no hay claridad pero se estima que todo se originó por la caída de una salamandra que ambos tenían en el centro de la pequeña pieza para calefaccionarse.

