El chacarero explicó que el viernes ingresaron a su vivienda al menos dos individuos aprovechando que su padre se había retirado, tras lo cual robaron elementos de trabajo y dinero por una suma que estima entre 4 y 5 millones de pesos.
Ojeda Mirando se quebró al hablar de sus mascotas porque para el robo, los delincuentes ultimaron a los perros que él considera parte de su familia.
Advirtió que si quieren volver él los estará esperando.
Reconoció que en la zona fueron varios los casos similares y que él fue víctima de lo que uno suele pensar respecto de que «a mí no me va a pasar», y ahí está el error, reflexionó.

