El pronóstico anticipa entre 10 y 35 milímetros entre las 12 y las 18. Ayer una lluvia intensa de 35 minutos arrastró barro desde las zonas altas y congestionó las avenidas principales.
El secretario de Control Urbano y Operativo de la Municipalidad, Miguel Gómez, indicó que la preocupación pasa por en cuánto tiempo caiga esa agua. Según explicó Gómez, la experiencia local indica que a partir de los 35 o 38 milímetros, si no hay amplitud horaria, aparecen las complicaciones.
Ayer la ciudad amaneció con bancos de niebla que se repitieron a la tarde y cerca de las cuatro y cuarto descargó una lluvia intensa de unos 35 minutos. El agua arrastró barro desde las zonas altas y complicó el tránsito en el centro, en Moreno y Yrigoyen, cerca del ingreso al puerto, en los accesos al colegio Dean Funes y en la avenida Fray Luis Beltrán, próxima al estadio. Gómez precisó que no hubo evacuados y que solo se registraron choques sin gravedad. El personal municipal trabajó con maquinaria en los pluviales para despejar el barro acumulado y esta mañana recorre la ciudad limpiando lo que quedó. Gómez pidió a los vecinos que no dejen bolsas ni basura sobre las veredas y los cordones, porque es lo primero que tapa las bocas de tormenta cuando el agua empieza a correr, y que circulen a baja velocidad mientras llueve para no desplazar agua hacia las viviendas.

