La solicitud apunta principalmente a cambiar la base sobre la cual se calcula el tributo.
El presidente de la Cámara de Comercio de la localidad, Pablo Durán, explicó que actualmente la tasa se determina en función de la facturación mensual de cada comercio, un criterio que, según sostienen, termina superponiéndose con el impuesto a los Ingresos Brutos.
Durán señaló además que las escalas de facturación utilizadas para definir los montos a pagar no se actualizan con la misma velocidad que la inflación. Como consecuencia, numerosos comercios pequeños terminan ascendiendo de categoría y abonando importes más elevados, aun cuando su crecimiento real no haya sido significativo.
Desde la entidad aclararon que el planteo no necesariamente busca eliminar la tasa, sino adecuarla a la prestación efectiva del servicio y revisar la forma en que se calcula. En ese sentido, destacaron que existe una instancia de diálogo con el Ejecutivo municipal y que encontraron predisposición para analizar posibles modificaciones.
El dirigente también vinculó la situación del comercio local con el contexto económico nacional. Señaló que la caída del poder adquisitivo, el avance de las compras en plataformas internacionales y la apertura de importaciones afectan la actividad comercial.

