Según explicó, la investigación fue coordinada en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se ejecutó en una misma jornada para evitar filtraciones o frustraciones en los procedimientos.
En Chubut se concretaron tres allanamientos: uno en Puerto Madryn, otro en Trelew y el restante en Rada Tilly. Domínguez indicó que los procedimientos fueron positivos, ya que se secuestraron dispositivos electrónicos que serán sometidos a pericias informáticas para determinar posibles responsabilidades penales.
La funcionaria explicó que la causa se originó por presuntas infracciones al artículo 128 del Código Penal, que sanciona la producción, distribución, facilitación y tenencia de material de abuso sexual infantil en línea.
Domínguez precisó que durante las investigaciones se buscan archivos de imágenes y videos donde exista explotación o abuso sexual de niñas, niños y adolescentes. Indicó además que el material puede ser “viral”, es decir, contenido que circula desde hace tiempo en redes y plataformas, aunque también puede detectarse material inédito, recientemente producido, lo que incluso podría tener vinculación local o provincial.
La fiscal remarcó que este tipo de delitos no reconoce fronteras, debido al funcionamiento de las redes digitales y los sistemas de intercambio de archivos, que permiten compartir y distribuir contenido de manera simultánea en distintos países.
Por último, Domínguez indicó que, a partir de la experiencia acumulada en los seis años de funcionamiento de la unidad fiscal especializada en ciberdelito, las investigaciones muestran principalmente dos franjas etarias entre los posibles imputados: una más joven, de entre 16 y 23 años, y otra de mayores de 50 años, aunque aclaró que existen excepciones.
Domínguez señaló además que, en su mayoría, los investigados son de sexo masculino.

