El Centro de Amigos y Padres de las Personas con Discapacidad Intelectual (Capdim) lleva más de 30 años de trabajo en Trelew y continúa con los talleres que le permiten capacitar a quienes allí asisten, para producir los productos que venden y les permiten mantenerse. Lo contó en diálogo con Radio Chubut Diana San Cristóbal, presidenta de la institución que remarcó que su actividad principal es la de panadería con la que abastecen a escuelas.
La responsable del lugar recordó que es una organización sin fines de lucro creada por padres hace más de tres décadas con acompañamiento de docentes, pensado para que asistan las personas una vez que culminen su formación en las escuelas especiales y puedan tener actividades y contención.
Su actividad principal se da con el taller de panadería en el que hoy tienen a 28 personas en dos turnos, producen el pan que venden a escuelas y es la principal actividad y fuente de ingresos de la institución.
Los capacitadores dependen del Ministerio de Educación, y brindan allí también el taller de sellado de bolsas de polietileno que son compradas principalmente por hospitales de la zona, además de los talleres de costura y de producción de bolsas de papel.
Los asistentes son mayores de 18 años con presencia de adultos mayores al no tener límite de edad, hoy son 50 aunque llegaron a tener 60, valorando el ingreso de este año de gente nueva proveniente de las escuelas especiales.
Son 15 personas que los asisten, para abarcar a 28 en panadería en dos turnos, 12 en sellado de bolsas, y 10 entre el taller de blancos y bolsas de papel.
Con la comisión integrada por los padres de los alumnos, debieron generar nuevos ingresos tras la pandemia porque se les terminaron los depósitos, lo que los lleva hoy a comprar insumos y mantenerse día a día con lo que venden.
“Se hicieron ventas, sorteos con la colaboración de empresas, eso sirvió a la difusión por lo que tenemos mayor venta en el local y empresas que se sumaron, eso nos ayuda a comprar la materia prima y que no se pierda el objetivo de capacitar a los aprendices” agregó.
Por último, relató que todos los gastos deben afrontarlos ellos, a excepción de los cargos que son del Ministerio de Educación que son solo nueve, con dificultades para cubrir suplencias, pero afrontándolos con todas sus herramientas para no cerrar, algo con lo que los ayudan los proveedores al facilitarles los tiempos de pagos.

