Según las versiones que se largaron a rodar, el joven está grave por los golpes que recibió en horas de la noche, mientras descansaban en las habitaciones dispuestas para dormitorios, cuando fueron visitados con intenciones violentas aprovechando la oscuridad por cadetes más grandes.
«Eso nunca puede haber ocurrido porque los estudiantes de segundo año ya no pernoctan en la institución, de manera que no podrían haber estado allí y el episodio es de imposible cumplimiento» explicó García.
El comisario general, en diálogo con Radio Chubut, reconoció que le tomaron testimonio a cuanto cadete pudieron, entre ellos la novia del paciente que también estudia allí, y nadie hace referencia a un hecho violento lo cual sería imposible de sostener porque no existe un pacto de silencio entre un centenar de personas.
Reconoció que el cadete internado tuvo una lesión en el hígado que puede ser compatible con una acción traumática, pero nada está acreditado porque el paciente tampoco habló, ni sus familiares lo hicieron.

