El concejal de Juntos por el Cambio se refirió a la herencia que le quedará al intendente electo Gerardo Merino.
Rubén Cáceres consideró que “es una realidad que la Municipalidad no atraviesa por el mejor momento financiero y es una cuestión que hay que analizar y charlas con la gestión actual”.
Apuntó que “no puede condicionarse a quien asuma”, por lo que apostó a llevar adelante una transición lo más ordenada posible con Maderna”.
Entre los problemas que habrá que hacer frente a partir del 10 de diciembre, indicó que “lo primero lo tenemos a la vista y lo sufrimos en las calles de la ciudad, que motivo esta vocación de cambio”.
Agregó que “Y lo otro lado es lo que no está tan a la vista, que tiene que ver con el patrimonio municipal desmantelado, la maquinaria municipal, las necesidades de infraestructura”.
Aclaró que “Merino dijo que no pondrá el eje en hacer un cacería de brujas, pero controlará lo que se haga para adelante y es una obligación legal de controlar lo que se hizo”.
Por último analizó que “tenemos que tratar que no haya obligaciones que vacíen la caja municipal y que no nos dejen una bomba activada porque condicionaría el futuro de los trelewenses”.

