Desde el sector celebran que exista una norma para proteger a la especie, aunque plantean la necesidad de ajustar algunos aspectos durante la reglamentación para compatibilizar la conservación con la actividad turística responsable.
En diálogo con Radio Chubut Guido Morelli, representante de la Fundación Dos Pozos y prestador turístico de la Estancia La Antonieta, explicó que la colonia de elefantes marinos ubicada cerca de Punta Tombo creció de apenas dos ejemplares observados en 2008 a unos 350 animales registrados en el último censo.
Destacó que ese crecimiento fue posible gracias al trabajo de preservación y al control permanente que realizan en la zona, donde el avistaje se desarrolla con guías especializados y respetando el comportamiento natural de la fauna.
Morelli sostuvo que el principal objetivo de la ley debe ser la protección de los elefantes marinos, especialmente después del fuerte impacto que provocó la gripe aviar en 2023 sobre las colonias de Península Valdés. Sin embargo, consideró que la distancia fija de 50 metros prevista en el proyecto no siempre responde a criterios técnicos. «La distancia la pone el animal, no el ser humano», afirmó, y explicó que un visitante acompañado por personal capacitado puede acercarse sin generar estrés en los ejemplares, siempre que se respeten los protocolos de conservación.
El referente turístico también reclamó una mayor presencia de la Dirección de Fauna como autoridad de aplicación para garantizar controles en sectores donde hoy no existe supervisión, como ocurre en algunos puntos de la costa.

