Según explicó, durante los días de mayor calor se registró una cantidad de público superior a la de años anteriores, especialmente en los sectores 3 y 4, donde existe mayor espacio para estacionamiento.
También remarcó el crecimiento de actividades deportivas en el sector 1, lo que atrajo a cientos de participantes y espectadores.
En cuanto a la labor del cuerpo de guardavidas, Torres indicó que la cantidad de rescates y asistencias fue similar a la del año pasado, aunque se registraron algunas situaciones particulares.
Entre ellas mencionó la primera intervención por un caso de ACV en el agua, donde la rápida respuesta del personal resultó clave para la recuperación de la persona afectada.
Además, durante la temporada se realizaron asistencias a nadadores en aguas abiertas, casos de hipotermia y accidentes en sectores rocosos, como la escollera norte. También se trabajó de manera coordinada con Prefectura Naval Argentina en distintos operativos de seguridad.
Torres señaló que uno de los desafíos fue la gran extensión de la playa, ya que el cuerpo de guardavidas cubre alrededor de cuatro kilómetros de costa, mientras que en algunos sectores más alejados no existe cobertura permanente.

