Explicó que con los ingresos que se generan con la venta en la feria, se compra la leña que se otorga a los vecinos que solicitan esa asistencia.
Debido a los incrementos en los servicios y en el costo del alquiler del local, se hace difícil poder responder a toda la demanda, por lo que se realiza una encuesta social que determina las necesidades de las familias y las prioridades.
Antón señaló que a pesar de los aumentos, todavía es posible mantener la asistencia y remarcó que la intención siempre es priorizar los casos de madres solas o que no haya ingresos en la familia, así como la situación de los adultos mayores solos según precisó.

