El episodio se produjo durante la noche del 7 por la rotura de una cañería. Juan José Rivera, secretario de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, explicó que la empresa comunicó el hecho y que personal del área se hizo presente para supervisar la reparación y el saneamiento. Las tareas de remoción terminaron el jueves por la noche y el viernes a la mañana se hicieron repasos.
No hubo afectación a la comunidad, sí al suelo. Según explicó Rivera, el material retirado debe ir a un relleno de seguridad hasta que los hidrocarburos se intempericen y recién entonces puede dársele un destino final.
Lo que el sumario busca establecer es la causa. Rivera señaló que hay que determinar si se trató de una cuestión imprevista de la operación o si hubo falta de inversión, y que ese es el sentido del informe que se le pidió a la operadora sobre su plan de cuidado ambiental.
La empresa todavía no dijo qué pasó. Rivera indicó que hasta ahora Capsa se limitó a comunicar el incidente y a trabajar en el saneamiento. En paralelo, el Estado revisa por su cuenta los registros de mantenimiento del ducto, su antigüedad y sus protecciones catódicas.
La normativa prevé sanciones económicas además de la obligación de reparar el daño. Rivera evitó adelantar montos para no apresurar el desenlace del expediente, aunque aclaró que no se trata de cuestiones menores.

