Entre los casos más representativos, el gremio confirmó cesantías en un supermercado mayorista de reciente apertura en la ciudad. La empresa, que había iniciado sus operaciones con una expectativa superior a los 60 empleados, redujo su planta a 55 trabajadores en las últimas semanas debido a la falta de ventas y al uso del período de prueba. Según el análisis sindical, las dificultades de las familias para afrontar los gastos diarios y el límite de las tarjetas de crédito provocaron que el consumo fuera el primer rubro sacrificado.
Frente a este complejo panorama, desde la entidad gremial sostienen la guardia alerta para asesorar y contener a los trabajadores afectados por los ajustes. Pérez expresó que muchos empleados sufren complicaciones para cubrir boletas de servicios básicos como luz, gas o alquileres antes de llegar a la canasta básica. Ante la incertidumbre de cara a fin de año, el sindicato se enfoca en sostener las prestaciones esenciales y velar por la estabilidad laboral en los comercios de la zona.

