El ministro de seguridad del Chubut, Federico Massoni, aseguró que esos municipios han acostumbrado a una franja de la población a los planes y así subsisten desde hace generaciones, a punto tal que arrancaron quienes hoy ya son abuelos y tuvieron hijos y nietos que tienen la misma práctica.
Massoni fue más allá y dijo que de esa manera los intendentes mantienen de forma coactiva a eventuales votantes.
Y aseguró que su mirada no es de política partidaria porque, después de todo, en ellos hay de distintas extracciones partidarias y todos hacen lo mismo.
Se mostró con cierta cuota de indignación a la hora de describir cómo en determinadas situaciones de indigencia extrema los funcionarios municipales reparten nylon y brindan asistencia alimentaria básica sin mejorar en absoluto su situación de vida.
Por eso razonó que la gente está «repodrida» de los políticos, tal como lo marca una encuesta de imagen que lo incluía a él como posible candidato y por eso accedió a ese resultado.
El cansancio es tal que no solo están hartos de la práctica política sino creen que el año próximo estarán peor y esto tiene que ver con una situación provincial y también nacional.
Para Massoni ese hartazgo tiene que ver con las prácticas clientelares que hacen que los ciudadanos que tienen que pagar los gastos con sus propios recursos hayan entrado en una situación de hastío casi imposible de revertir.
El ministro no se excluyó de la reprobación pública porque, después de todo, es un funcionario político.
Pero excluyó al gobernador Mariano Arcioni porque dispone permanentemente de recursos para el sistema educativo, la única manera de salir de esta situación de política clientelar.

