El punto de partida fue un diagnóstico que el gobernador calificó como catastrófico. Según los datos que citó Punta, al inicio de la gestión cinco de cada diez alumnos de tercer grado tenían dificultades para comprender textos sencillos, el 75 por ciento se ubicaba por debajo del nivel básico y alrededor del 10 por ciento alcanzaba niveles muy satisfactorios. En matemática los números eran similares o peores.
El plan arrancó con la gestión, hace dos años y ocho meses, y empieza en sala de cinco. Punta remarcó que Chubut lo puso en marcha antes que el plan nacional y que incluyó matemática desde el primer día, mientras que a nivel nacional ese componente se sumó este año.
Los resultados que destaca corresponden a los alumnos que atravesaron el plan completo. Son los que hoy cursan segundo grado. En las pruebas nacionales, señaló, la provincia quedó muy por encima de la media y entre el tercero y el cuarto lugar del país.
El ministro aclaró que los cambios no son rápidos y que para ver impacto en la retención y en la terminalidad del secundario pueden pasar doce años. Los datos de cuarto y quinto grado, que no fueron alcanzados por el plan, bajan notablemente.
También puso el foco en la regularidad de clases. Para el ministro la presencialidad es insustituible, y recordó que al asumir había cerca de 200 escuelas en estado crítico que hoy están funcionando. En capacitación, dijo que se formaron más de 700 especialistas en alfabetización.

