La situación generó preocupación dado que en las semanas previas se había registrado la muerte de crías asociada a un cuadro bacteriano. Ante este escenario, los equipos técnicos trabajan para precisar las causas del deceso en animales de mayor porte, sin descartar que se trate de eventos independientes.
El biólogo e investigador del CONICET, Mariano Coscarella, explicó que el fenómeno observado en los últimos días difiere de las pérdidas reportadas en los ballenatos. Mientras que las crías presentaban afecciones visibles en la piel por la acción de bacterias, los ejemplares adultos hallados recientemente podrían haber comenzado a alimentarse en la zona del golfo, por lo cual no se descarta la hipótesis de una intoxicación por floraciones algales nocivas, fenómeno conocido como marea roja, tal como ha ocurrido en temporadas anteriores.
Si bien las estadísticas superan los índices de mortalidad natural de la especie, el especialista aclaró que hasta el momento no existen evidencias científicas que vinculen estas muertes de manera directa con la acción humana.
Por último, las autoridades locales y los equipos de la Red de Fauna Costera solicitaron a la población no acercarse ni manipular los cetáceos que queden varados, como así también evitar que las mascotas entren en contacto con los restos, debiendo dar aviso de inmediato a la línea de emergencias 103 o a la guardia del municipio.

