Una empresa de Trevelin que presta servicios con drones para el agro probará un retardante para frenar el avance del fuego en incendios forestales. Ricardo Green, explicó que las pruebas se harán junto con la Dirección de Bosques y Defensa Civil, y que el producto ya está en la zona.
El retardante fue formulado por un laboratorio nacional para aplicarse con poco volumen de agua. Según explicó, se rocía, se seca y sigue actuando hasta que lo lave una lluvia. Falta definir la dosis, medir el efecto sobre la vegetación y certificar el procedimiento.
Los drones tienen además una aplicación en la logística del fuego. Grimm señaló que los combatientes entran entre las 8 y las 9 de la mañana y se retiran a las 5 o 6 de la tarde, y que todo el material, motobombas, mangueras, combustible y comida, se traslada hoy a hombro por terreno empinado y rocoso.
El servicio nació de un problema propio. Green contó que compró el primer dron junto con su hermano para combatir la rosa mosqueta en su campo, y que la demanda de los vecinos se encadenó tan rápido que todavía no terminaron de rociar ese predio. Después sumaron un segundo equipo y este año un tercero.
El salto llegó con la tucura en campos de la meseta. El año pasado llegaron tarde, con la plaga ya madura, y priorizaron los sectores con riesgo de afectar aguadas, viviendas, mallines y pasturas reservadas para la parición. El equipo nuevo, un T100, descarga sus 80 litros en 12 minutos y vuelve a salir con la batería recambiada.
La empresa también releva población de guanacos, por ahora con la Dirección de Fauna de Río Negro. El comerciante explicó que los métodos usados hasta ahora dejaban en discusión cuántos animales había en cada campo y que el dron permite llegar a una cifra más confiable para armar planes de manejo. “Cada mes que pasa aparece una aplicación nueva”, dijo.

