González describió un escenario de fuerte deterioro de la actividad comercial en Comodoro Rivadavia, al que vinculó con la caída de la actividad petrolera, la retracción del consumo y el incremento de impuestos y alquileres. “No hay plata, no venden”, resumió al referirse a la situación que atraviesan los comercios.
El dirigente también alertó por el crecimiento de la informalidad y señaló que en distintos barrios de la ciudad proliferaron puestos de venta y emprendimientos informales. Según explicó, muchas personas recurren a estas actividades para generar ingresos frente a la dificultad de acceder a un empleo formal.
En relación con los comercios establecidos, González señaló que el sindicato mantiene conversaciones con la Cámara de Comercio y que esperan reunirse con el intendente para analizar medidas, entre ellas una reducción de impuestos y tasas. También cuestionó la declaración de emergencia comercial, al considerar que hasta el momento “es una mera declaración” y reclamó medidas de fondo para revertir la situación.

